#8March: Conclusiones de la Conferencia Mundial de la Mujer de la IE

Mi asistencia a la 3ª Conferencia Mundial de la Mujer de la Internacional de la Educación 2018, celebrada en Marrakech, Marruecos, no fue solo la primera vez que salí de Estados Unidos, sino también la primera vez que participaba en un evento de la IE. A decir verdad, solo había oído hablar de la Internacional de la Educación en la Asamblea Representativa de la Asociación Nacional de Educación (reunión anual) que se celebró el verano pasado en Boston. Tengo que decir que nunca imaginé el mundo sindical de la educación como un concepto global. Esa visión que tenía del mundo ha cambiado gracias a esta experiencia. Asistir a este evento de la Internacional de la Educación en Marruecos fue increíble, por no decir más. Mi ilusión fue aumentando a lo largo de todo el viaje, y no dejó de crecer a medida que me preguntaba si encajaría allí, si podría influir de alguna manera y, en general, si aprendería algo y establecería contactos importantes.

El establecimiento de numerosos contactos fue lo primero que percibí cuando empezó la Conferencia de la Mujer. Muchas personas de diferentes orígenes, de muchas naciones, se abrazaban, y estos abrazos eran largos. Me recordó mi asistencia a las reuniones nacionales de mi sindicato y cómo los nos unimos los/as asistentes de otros estados, salvo que esto era diferente, muy diferente. Inmediatamente me di cuenta de que no solo había una conexión entre las participantes de diferentes naciones y sindicatos, sino que las participantes hablaban muy alegremente en diferentes idiomas. Sentí que debía haber estado viviendo en una burbuja; ¡yo nunca había oído hablar de algunos de estos idiomas! Me considero afortunada porque me acompañó un miembro del personal de la NEA que me ayudó a comunicarme y a entrar en contacto con muchas jóvenes líderes de otros sindicatos y países. Me sentí bien de poder tachar esto de mi lista: establecer contactos. Compartir historias sobre cómo se gestionan las políticas de educación en mi país en comparación con los suyos, revisar las sesiones a las que asistimos e intercambiar ideas.

La Internacional de la Educación ofreció muchas oportunidades para la creación de redes y el intercambio de ideas sobre diversos temas; la manera en que se organizaron las sesiones facilitó la interacción entre todas las participantes. Una de las sesiones más memorables para mí se titulaba “Es momento de pasar de los modelos de liderazgo único a modelos de liderazgo colaborativo”. Asistí a esta sesión con una mentalidad de “Yo sé con cuál de ellos estoy de acuerdo”.

A lo largo del debate, mi corazón se ablandó y pude ver aspectos positivos de cada lado. Después compartí mi opinión con algunas de las mujeres que conocí y adquirí un mayor conocimiento de cada modelo de liderazgo. Pensé para mí misma: “Esta es la razón por la que estoy aquí; no solo estoy creciendo a través de las sesiones que he elegido, sino que las líderes de la educación que voy conociendo me siguen ayudando a crecer”.

Otra sesión de la conferencia a la que asistí me provocó cierta ansiedad por adelantado en un buen y en un mal sentido; se titulaba “Voz y oratoria”. Conociéndome a mí misma, sabía que esta era una cuestión que representaba un reto para mí, pero me centré intensamente en los conceptos que fueron abordados y también aproveché el gran valor que tenían las tareas de la sesión individuales y en grupo. Tuve la gran oportunidad de preparar una intervención y de recibir una evaluación inmediata sobre la misma. También oí el discurso de mi compañera y le formulé observaciones. Mi compañera, Ayanda Khatshiwe, del Sindicato de Docentes Democráticos de Sudáfrica, y yo salimos de la sesión sintiéndonos renovadas y esperanzadas de cara a las oportunidades de hablar en público como futuras líderes de la educación en nuestros respectivos sindicatos.

El tipo de experiencia que tuve en la 3ª Conferencia Mundial de la Mujer de la IE es algo que espero seguir teniendo. Espero que las demás participantes hayan sacado tanto provecho como yo de la conferencia. Nunca me habría imaginado que pudiera tener contactos y amigas en distintos lugares del mundo; con mujeres que están luchando por los mismos derechos y por la igualdad en la educación. Durante la conferencia de la IE se dijo que “la idea general de los sindicatos es lograr un cambio juntos”. Mi conclusión más importante es que para lograr hacer realidad el cambio que tan desesperadamente necesitamos, no podemos hacerlo solos. Hace falta establecer contactos: a nivel local, nacional y mundial. Tengo la suerte de haber podido asistir a la 3ª Conferencia Mundial de la Mujer de la IE. Ahora que estamos todas equipadas con información y recursos, ha llegado el momento de compartirlos y ponernos en marcha.

 

Mi compañera de “Voz y oratoria”, Ayanda, del Sindicato de Docentes Democráticos de Sudáfrica (SADTU)

 

Shelly Krajacic y yo somos miembros de la Asociación Nacional de la Educación. Shelly es miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Nacional de la Educación

 

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